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martes, 9 de mayo de 2017

Espolón norte del Espigüete.

Kike Borrega al final del primer largo, con la torre de la V detrás

La vía que recorre el espolón norte, fue durante años la ruta más complicada para ascender a esta emblemática montaña palentina.
Este gran filo calizo delimita el corredor norte por su izquierda, identificándose el arranque de la vía fácilmente por la marcada “V” que forma el espolón con su vecina torre, denominada al respecto, torre de la "V".
La aproximación la comenzamos en en el aparcamiento de Pinollano (1350 m) y tenemos dos opciones para llegar a la base del espolón. La primera, sería agotando el camino de Mazobre y remontando parte del corredor Norte hasta estar a su altura. Después, nos exige superar  un largo de IV grado para ganar el collado de la “V”. 
La segunda opción y que nosotros utilizamos, parte también de Pinollano, pero abandona pronto el camino hacia la izquierda, para pasar por el refugio de la majada de Mazobre situado a los pies del corredor noreste. Recorre en dirección oeste-suroeste el callejo Grande, que es el vallejón que se encuentra entre los corredores norte y noreste.
Mapa con las dos posibles aproximaciones

El pequeño refugio situado al pie del corredor noreste

Tras dejar atrás el refugio, ascenderemos primeropor unas rampas tapizadas de escobas y luego por calizas y pedreras en dirección evidente al marcado collado.

Vista hacia atrás del Callejo Grande con la vertiente suroeste del Curavacas al fondo de la imagen

Debajo muestro el magnífico croquis sacado del blog “soñando con montes”, en el que también se indica el acceso por el corredor Norte. http://sonandoconmontes.blogspot.com.es ... guete.html

Superado el Vallejón en su totalidad,  tendremos delante el comienzo de la escalada. La vía empieza unos metros debajo del collado, teniendo que superar unos metros de III+ por roca dudosa para llegar hasta él.
Abajo, llegando al mismo.

Aquí una estupenda repisa nos sirve para montar la primera reunión, justo con la Torre de la Uve detrás de nosotros y el corredor Norte al otro lado del collado.

Se comienza a atacar el espolón por una especie canaleta prestando atención a los agarres, para continuar por el mismo filo hasta que éste pierde verticalidad. Se convierte entonces en una afilada y aérea arista de roca rota. Largo de III grado con algún paso de IV o quizás IV+. Se monta reunión sobre dos parabolts.
En los primeros metros del espolón

Vista hacia abajo de la primera reunión sobre el collado. Abajo, aún con nieve, el corredor Norte.

Y hacia arriba, con el pilar asomando

El segundo largo comienza superando unas fisuras verticales de IV grado.

Después seguimos el filo del espolón hasta que el mismo se convierte en placa y se endereza. Encontramos un clavo antiguo y más arriba dos parabolts que marcan el camino. Este tramo son unos quince metros que escalamos con pasos de quinto grado y buen ambiente. Montamos reunión en la repisa inclinada que hay al pie del pilar, sobre dos parabolts con anilla. (posible retirada).
La placa de V grado

Llegando a la reunión al pie del muro


Aquí comienza el largo clave de la vía. Tirada de cuarenta metros, con los primeros a superar en libre 6c+/7a o en artificial. 
Cabe mencionar el trabajo estupendo de Francisco Sardón y Fernando Becerril al sustituir los históricos buriles de Vidal Díez por parabolts (año 2011). Trece cintas serán necesarias para proteger este muro, más los estribos para los que no tenemos el grado necesario para superarlo en libre.


En la foto de abajo, el compañero recupera el largo del pilar, el más complicado y espectacular de la vía.

Al final del muro, abandonamos la línea de parabolts mediante una pequeña travesía en adherencia a la izquierda de IV grado, la cual nos deja en un diedro roto y tumbado que nos lleva rápido a la reunión también montada con dos parabolts.
Abajo superando el diedro.

Y en la reunión

Vista hacia Riaño y sus montañas

El siguiente largo suaviza, y por terreno de III+ seguimos ascendiendo hasta que el espolón se vuelve horizontal y se ensancha. 

Andamos diez metros hasta el murete que se nos presenta enfrente y allí montamos el siguiente relevo en una amplia zona herbosa sobre un parabolt. 
Abajo llegando al tramo horizontal justo antes de la reunión, con el pico Murcia detrás.

Esta es la reunión más cómoda del recorrido

Superamos el muro de unos cinco metros de V grado para montarnos en el filo de nuevo. Nada más hacerlo aparece un clavo y a partir de aquí el terreno se torna trepadero con algún paso de III grado, avanzando hasta un punto en el que el espolón se extingue en un alto. 



Ahora tenemos la antecima cercana a la vista. Destrepamos unos metros para ganar la arista superior y por gradas y terrazas de II grado alcanzar la antecima o cima este del Espigüete.

  Los tres en la cima este, final de la escalada.

El descenso lo haremos por la propia arista o el corredor norte para volver al parking de Pinollano.
El material que necesitaremos para recorrer esta ruta constará de cuerdas de 60, un juego de firureros y de friends hasta el número uno y un mínimo de 13 cintas.

Esta actividad la compartí con Rafael Caballero y Kike Borrega.



El espolón Norte es una vía histórica. Una de las más bonitas y estéticas del Espigüete. Fue perseguida por montañeros palentinos, vallisoletanos y burgaleses en los años 70. Al final, la tan ansiada “primera” fue abierta el 9 de septiembre de 1978 por Juan José Villacorta “Aspi”, Vidal Díez (†), Benito y Tomás Modroño. Si bien fue el primero de ellos “Aspi”, de los que más interés tomaron en abrir este itinerario, apuntándose también la primera invernal junto a Emilio Lagunilla “Tente”, el 4 de enero de 1981.
Abajo “Aspi” en la cima, tras abrir la primera invernal del espolón Norte.







1 comentario:

  1. Impresionante !!
    Una pregunta. A mi me gustaria hacer lo mismo pero no conozco a nadie que me motive a hacerlo. Como se empieza sin contar con el equipo ni los trayectos ?

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